Asegúrate de tener la documentación necesaria para acceder a los servicios de salud públicos, como un permiso de residencia, un número de seguridad social o una Tarjeta Sanitaria Europea. Puedes acudir a un Centro de Atención al Ciudadano o a una oficina de la Institución Unificada de Seguridad Social para registrarte.
Los médicos de cabecera se ocupan de problemas de salud que no son de urgencia. Pueden proporcionar atención médica general y derivarte a especialistas si es necesario. Para problemas de salud específicos, es posible que necesites ver a un especialista. Tu médico de cabecera puede derivarte, o puedes encontrar uno a través de hospitales y centros de salud públicos.
La atención dental y oftalmológica está disponible a través de proveedores públicos y privados. Los servicios públicos pueden tener tiempos de espera más largos.